Colonia en el Horizonte

Estas calles siempre me parecieron místicas,

adoquinadas y vacías,

a orillas del río la gente se sienta a ver el atardecer,

un bus recorre sus calle de inicio a fin.

Algunos van en bicicleta, la calle sigue silente,

una plaza de toros que ya nadie usa,

casas deshabitadas.

Estilo europeo en sudamérica,

ellos hablan un poco diferente,

no son iguales,

charrúas les dicen,

caminamos todavía,

algunos perros nos miran,

comimos un picadito,

hay todavía una fuerza que nos dice que no somos nada si no nos ven.

Colonia existe, después del río.

fin.

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Publicado en Editorial.

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